Sobre Nosotros

HOLA!

Muy buenas, estamos aquí porque el árbol está desapareciendo de nuestras vidas, y eso es algo que, de forma invisible pero creciente, está podando las ramas de nuestra felicidad, tanto como individuos como en un amplio sentido social.

El árbol, el paisaje, el placer de pasear,…

…la buena educación, una charla bajo una buena sombra, un libro en nuestras manos sobre un banco bajo un árbol…, todos recordamos escenas con estos ingredientes, y todas ellas nos causan un sereno y duradero placer. ¿Cuánto hace de esto?

Una suave carrera bajo la entreverada luz,…

las formas y colores caprichosos de la hojarasca otoñal, el refugio auxiliar en una tormenta imprevista, el paraguas verde bajo el que se prolonga el juego del niño más allá del mediodía…. ¿Cuánto hace de todo eso? ¿Dónde se han quedado estas escenas? 

Han ido desapareciendo. 

La vegetación en general, y el paisaje que ésta ayuda a construir, son parte del lugar en el que nos desarrollamos.
Nuestros paisajes hablan de nosotros. Como dice la canción,

…cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da…

Arborea está para dar, para ayudar a construir lugares que nos permitan recibir mejor, recibir serenidad, belleza, educación y salud.

Arborea te ayuda a encontrar el hábitat humano idóneo a través del uso de la vegetación y el paisaje según cada necesidad:

  • Juegos infantiles; eco playgrounds.
  • Espacio público; socioecología y hábitat urbano.
  • Recintos especiales (escuelas, hospitales, residencias de mayores, asociaciones de discapacitados, etc); humanización de hábitats.

  • Propiedad privada (fincas, parcelas, comunidades, etc); creación y mantenimiento de paisajes de personalidad propia, íntimos, domésticos y sostenibles.
  • Ámbito empresarial; creación y mantenimiento de paisajes y hábitats identitarios, de marca y connotaciones corporativas, de climas sociales y laborales favorables, etc.

En Arborea sabemos que la clorofila y la queratina son hermanas de la luz.

Que nuestra piel agradece la cercanía de las hojas. Y que en la medida en que nos alejamos de ellas, nuestra piel protesta en forma de alergias, erupciones y pruritos, que rechazan los materiales sintéticos y los viciados aires.

Pero de forma invisible y creciente,…

… a la vez que aumentan nuestras ocupaciones y obligaciones, nuestros escenarios arbolados dejan paso libre a calzadas más anchas, viarios más prácticos, calles convertidas en funcionales tubos de paso por los que desplazarnos de una ocupación a otra sin perder el menor tiempo.

¡Aparta de ahí ese árbol!, llegaremos a decir, ¡molesta el paso!, ¡no me deja aparcar!, ¡me ensucia la acera!, ¡cómo ha puesto el cristal!…, y así un largo sinfín de catástrofes sin par.

La intensa plantación practicada actualmente, con la que expiamos y justificamos este sordo destierro, no sirve de nada sin una correcta planificación y un atento mantenimiento.

Así como un hogar no es hermoso si no se vive, un árbol no se disfruta en plenitud si no se crece. Esto es lo mismo que decir que no llega a ser verdaderamente útil.

Así como invertimos tiempo y dinero en educar a nuestros hijos para que sean constructores de la sociedad en su edad adulta, así un árbol deja de ser útil si interrumpimos su desarrollo, lo trasladamos, podamos o apeamos, sin dejarlo llegar a su madurez, el estadio en el que verdaderamente sirve a la sociedad, a esa sociedad que estará formada por los nuevos adultos, por nuestros hijos de hoy.

El juego, el deporte, la buena vecindad, el paseo, la contemplación, la charla, la meditación, son deleites necesarios y compatibles con la sombra, el frescor, el tibio sol, el buen aire, el buen olor, la belleza, el paisaje, el sonido del viento, el canto de las aves, la risa de los niños, el rumor de una conversación o el repiqueteo de la lluvia sobre las hojas. Todo ello construye parte del espacio suficiente para detenerse y viajar a nuestros pensamientos. Un espacio que afecta a toda nuestra ciudad, todo nuestro pueblo o toda nuestra propiedad.

El árbol es cimiento de la habitabilidad de nuestros espacios públicos y domésticos.  

La vegetación en general, y el paisaje que ésta ayuda a construir, son parte del lugar en el que nos desarrollamos.
Nuestros paisajes hablan de nosotros. Como dice la canción,

…cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da…

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